Que es depresión

Vivimos en sociedades que fomentan la hiperactividad y nos incentivan a llenarnos de ruido y tareas. Vivimos tan acelerados que no tenemos tiempo de pensar en qué necesitamos realmente, qué deseamos. Y llega un momento en el que tanta hiperactividad nos agobia a un punto en que ya no podemos sostenernos; entonces, aparecen trastornos en nuestro sistema emocional que parecen incomprensibles pero que han estado ahí, gestándose, mientras nosotros perdíamos el tiempo en ver qué otra cosa guay podíamos hacer para evadirnos de nosotros mismos.

tipos de depresion

La depresión es uno de esos trastornos en el estado de ánimo que aparece de golpe y nos obliga a detenernos. Es importante estar atentos, ser capaces de entender los primeros síntomas y actuar en consecuencia para evitar que este trastorno modifique severamente nuestra existencia.

Qué es la depresión

La depresión es un constante decaimiento físico y psicológico que se percibe a través de síntomas como desinterés, tristeza y pérdida de autoestima que incluso puede afectar físicamente al enfermo, que pierde el apetito y suele sufrir alteraciones del sueño. Esta patología se diagnostica cuando este tipo de síntomas persiste por más de seis meses sin que se modifique la realidad del paciente.

Sentirnos melancólicos o con ganas de llorar es algo que nos pasa a todos. Pero si estas sensaciones se mantienen de forma prolongada es posible que estemos padeciendo un trastorno depresivo. Si estos problemas no se atienden, pueden afectarnos severamente en el desarrollo de una vida normal y provocarnos un dolor agudo que nos lleve a caer en un círculo vicioso del que nos será muy difícil salir.

Debes saber que la depresión es una enfermedad muy común que puede controlarse perfectamente con tratamiento; pero que, si no se trata, puede causar serios problemas en la psique de los enfermos. Es común, sí, pero también es grave ya que es difícil luchar contra ella sin someterse a un tratamiento clínico.

Tipos de depresión

Entre los tipos de depresión hay algunos que son los más comunes y que presentan síntomas bien definidos.

  • Depresión grave. Se caracteriza por presentar una serie de síntomas profundos de malestar que impiden que la persona disfrute de aquellas cosas que antes le gustaban. Este tipo de trastorno puede aparecer como una crisis solamente una vez en la vida de una persona que tiende a padecer depresiones de diferentes tipos. Las personas con depresión grave abandonan todas sus actividades porque se sienten incapaces de vivir.
  • Trastorno distímico. Los síntomas son leves pero persistentes; la persona que padece distimia siente picos de depresión y una constante sensación de vacío que va y viene. Es normal que continúe con su vida cotidiana pero sin poder sentirse bien del todo. Es común que la distimia venga combinada con episodios de depresión grave.
  • Depresión posparto. Cuando una mujer acaba de dar a luz y sufre un episodio de angustia intensa se diagnostica este tipo de depresión. Se caracteriza por un deseo profundo de desaparecer y apatía hacia la criatura recién nacida. Muchas mujeres la sufren y no son capaces de reconocerlo porque se sienten avergonzadas; no obstante, deberías saber que el 15% de las mujeres padecen este trastorno.
  • Depresión psicótica. Se caracteriza por una combinación entre una depresión grave y algún tipo de psicosis. Son los casos más difíciles de diagnosticar debido a que los síntomas se parecen a los que presentan otras enfermedades mentales.
  • Trastorno afectivo estacional. Este trastorno aparece en los meses del invierno por una deficiencia de vitamina D, la que nos ofrece la luz solar, y desaparece cuando cambia la estación. Estos síntomas pueden tratarse con terapia de luz de forma eficiente.
  • Trastorno bipolar. Es la menos común de las depresiones pero la que más se diferencia de las demás. Se caracteriza por cambios violentos en el estado de ánimo que van de situaciones de ánimo muy elevado a estados muy bajos (manía y depresión).

que es la depresion

Factores de riesgo de la depresión

Se conoce con el término de factores de riesgo a aquellas circunstancias que fomentan la aparición de una determinada patología, al aumentar las probabilidades de que la desarrollemos. En el caso de la depresión son muchísimos estos factores, sin embargo, citamos aquellos que consideramos fundamentales. Es importante señalar que no es lo mismo decir factor de riesgo que causas, lo apropiado sería definirlos como detonantes de la aparición, al relacionar dos eventos que aparentemente no tienen conexión.

Cuando la depresión aparece en la infancia o adolescencia los factores de riesgo suelen tener conexión con sus relaciones familiares o con sucesos que pueden tener lugar en su entorno. Dentro del círculo familiar la depresión de uno de los progenitores puede ser un importante detonante de la depresión en los niños (hasta un 20-50% de los niños o adolescentes con trastornos depresivos presentan historia familiar de depresión o de otra enfermedad mental).

El alcoholismo familiar también ofrece un mayor riesgo de depresión en los niños así como también el contexto familiar en el que se desarrolla; donde los conflictos conyugales, las dificultades emocionales de los adultos, los abusos y los maltratos físicos o emocionales pueden afectar profundamente la psique de los niños causando problemas a futuro. También pueden ser factores de riesgo situaciones de soledad, discriminación y enfermedades que provoquen aislamiento; así como también el acoso escolar y la humillación pueden ser fuertes aliados para provocar depresión.

Sin duda, los eventos vitales estresantes también potencian la aparición de la depresión; sobre todo aquellas situaciones de abandono, pérdida o situaciones en los que los niños puedan haberse sentido menospreciados.

Diagnóstico de la depresion

Al igual que ocurre con el resto de las enfermedades mentales para recibir un diagnóstico es necesario acudir a un médico para que nos realice las pruebas físicas que permitan descartar otras posibles enfermedades.

Es importante que sepas que existen problemas físicos, como los trastornos de la glándula tiroidea, que provocan los mismos síntomas que la depresión. Una vez se descartan otras posibilidades físicas, debes ver a un psicoterapeuta para que confirme dicho diagnostico y te recomiende a un profesional de la salud mental para que también ofrezca su diagnóstico.

Una vez se ha confirmado la patología, deberás comenzar a tratarla para conseguir estabilizarte. Existen para ello varios métodos, la forma más común combina la psicoterapia con medicación (antidepresivos). Existen también nuevas formas de tratar el trastorno que promueven el uso de métodos naturales; no obstante, muchas veces es necesario combinar estas terapias con el tratamiento clínico para paliar los efectos de la depresión sobre el organismo del paciente.

Si consideras que puedes estar padeciendo este trastorno te recomendamos que visites un médico en cuanto puedas para comenzar a trabajar tu dolencia y procurarte una vida más feliz.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest