Consecuencias del estrés

Como ya lo habrás leído en otros de nuestros textos es el estrés es una enfermedad provocada por una acumulación de tensión y presiones exagerada que genera una situación de riesgo para la persona. Entre sus principales formas de manifestarse podemos citar decaímiento, nerviosismo y desinterés ante cosas que en otra situación nos resultaban importantes.

Cuando aparece, el estrés es un problema perfectamente tratable, pero según van pasando los días, si la persona no recibe tratamiento específico o no genera algún cambio en su vida para modificar esa situación puede comenzar a experimentar otros problemas derivados del estrés.

Estrés y otras enfermedades

El estrés es una reacción normal del cuerpo ante las amenazas externas y, entre otros casos, sube los niveles de adrenalina en el cuerpo; esto provoca un aumento en el ritmo cardíaco y en el suministro de energía. Por otra parte, se alteran las respuestas del sistema inmune, reproductor y digestivo. Si este estado se mantiene por un tiempo prolongado todos estos cambios en el organismo puede derivar en problemas crónicos que afecten directamente el desarrollo normal de nuestra vida.

Debes saber que, en el caso de que estés siendo víctima del estrés es conveniente que busques ayuda porque, pese a que es una enfermedad muy común, también es peligrosa y el desgaste que produce te pasará factura tarde o temprano.

Estrés y otras enfermedades

Nuestro cuerpo es una gran maquinaria que se compone de un conjunto de piezas físicas y otras psíquicas y, como toda máquina, para funcionar adecuadamente necesita que ambas partes hagan su trabajo correctamente. Cuando sufrimos alguna alteración en el campo de lo físico esto deriva en problemas latentes en nuestros aspectos emocionales, y lo mismo ocurre al revés.

El estrés puede causar otras enfermedades; entre las más comunes se encuentra la depresión. La dificultad que las personas con estrés experimentan para enfrentar la presión que sienten frente a la vida (en el trabajo o en sus relaciones afectivas) les genera un desgaste físico extremo y una gran frustración; y, cuando estas sensaciones se mantienen a lo largo del tiempo, suele diagnosticarse el trastorno depresivo.

Entre las enfermedades físicas podemos mencionar las úlceras. Debido a la alteración que sufre el sistema digestivo y al aumento en la producción de ácidos estomacales, es normal que las personas estresadas desarrollen úlceras, así como también otros problemas estomacales como indigestión, gastritis o malestar constante.

Al mismo tiempo, es normal que las personas que sufren de estrés tengan problemas de obesidad. Esto no está necesariamente vinculado a una mala alimentación o a una sobrealimentación sino precisamente a esos cambios en el sistema digestivo que citamos más arriba. De todas formas, muchísimas personas canalizan su nerviosismo comiendo ansiosamente y sin controlar lo que ingieren, por lo que la obesidad y el estrés se encuentran estrechamente vinculados.

Otros problemas derivados del estrés pueden ser: sordera súbita, arteriosclerosis, hipertensión, infartos, dolores de cabeza y espalda y aumento de la percepción del dolor.

Ya hemos hablado de las causas de esta enfermedad en nuestro cuerpo como entidad orgánica, ahora debemos decir que el estrés puede provocar severos trastornos en nuestros aspectos psicológicos. El principal trastorno derivado es el síndrome de burnout (es posible que lo hayas oído como «síndrome de estar quemado») el cual se caracteriza por una sensación constante de cansancio, frustración, inutilidad y escepticismo, y puede ser sumamente perjudicial para nuestro sistema emocional si no le ponemos remedio.

Consecuencias del estrés

Estrés y relaciones sexuales

Muchas personas que viven estresadas argumentan que ya no tienen relaciones sexuales porque están tan ocupadas que no tienen tiempo de satisfacer esos deseos; sin embargo, las evidencias dicen otra cosa. La alta producción de cortisol que genera el estrés provoca una reducción en la generación de las hormonas que se encargan de alimentar la libido y eso provoca una disminución del deseo sexual. También puede provocar impotencia.

Es también necesario aclarar que el estrés puede provocar cambios en el ciclo menstrual, tal es así que en muchísimas mujeres que padecen esta enfermedad su ciclos se vuelven irregulares. Ciertos estudios también han desvelado que las mujeres que padecen estrés suelen tener períodos cortos.

a su vez, el estrés provoca una disminución en la fertilidad, tanto en mujeres como en hombres. Este problema suele verse más claramente en el sexo femenino dado que las mujeres intentan quedarse embarazadas y al no conseguirlo acuden a un especialista que diagnostica esta enfermedad.

Como ves el estrés puede ser sumamente perjudicial para tu organismo por lo que es necesario estar atentos y procurar tomar decisiones óptimas. La mejor forma de evitar llegar hasta estas consecuencias es que intentemos descubrir cuáles son las causas del estrés y que aprendamos a controlar el exagerado cúmulo de energía que fluye por nuestro cuerpo. Debemos tener presente que una de las razones por las cuales nos estresamos es por darle más cabida a la mente que al cuerpo: si conseguimos vivir en equilibrio con ambos, podremos llevar una vida saludable y satisfactoria

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