Ataques de ansiedad

Cuando sufrimos un ataque de ansiedad por primera vez no somos conscientes de lo que realmente nos está sucediendo porque, si bien para un terapeuta es sencillo de detectar, para alguien que no ha tenido nunca esas sensaciones y que no conoce a nadie que sufra de trastorno de ansiedad puede ser sumamente difícil reconocerlo. Si temes que esto pueda ocurrirte, te recomiendo que sigas leyendo este artículo donde te contaremos cuáles son los rasgos característicos de estos ataques y de qué formas puedes evitarlos.

Ataques de ansiedad

Síntomas de un ataque de pánico

Muchas personas que están sufriendo su primer ataque de ansiedad creen que lo que les ocurre es un ataque cardíaco; la falta de conocimientos médicos puede jugarnos muy en contra en estas situaciones. En un ataque de ansiedad llegamos a sentir tanto estrés y desesperación que asumimos que algo muy malo nos está ocurriendo y que no seremos capaces de sobrellevarlo.

En primer lugar debes saber que un ataque de ansiedad es absolutamente desagradable pero NO ES peligroso; en ningún momento tu vida corre riesgo. En segundo lugar, existen formas de trabajar las causas que te lo provocan; un tratamiento terapéutico seguro que te ayudará a evitar futuras crisis. Y, en tercer lugar, debes saber que los síntomas que padeces son dirigidos por tu mente, pero tu cuerpo se encuentra perfectamente.

Los síntomas característicos de un ataque de pánico son:

  • presencia de un malestar intenso en el cuerpo que parece motivado por un miedo irracional frente a algo
  • Palpitaciones aceleradas de corazón
  • Sudoración de manos y pies
  • Temblores en el cuerpo
  • Sensación de ahogo y opresión en la zona torácica
  • Molestias abdominales y náuseas
  • Mareos y, en algunos casos, pérdida de conciencia

Entender nuestras emociones

Una persona afectada por una crisis de ansiedad suele sentirse extrañada, como si de pronto la separaran de su cuerpo; entonces, aparece un miedo intenso a perder el control absoluto de la propia vida o ante la posibilidad de volvernos locos. También es común el miedo a la muerte (aunque no existan razones que puedan acompañar este repentino temor).

El mayor riesgo de un ataque de ansiedad es la posibilidad de sentir lo que se conoce como «el miedo al miedo». Cuando ya se ha pasado por una crisis de pánico es común que los pacientes tengan miedo de una futura crisis y suelen caer en un círculo vicioso del que es difícil salir y que ayuda a intensificar el trastorno; porque este miedo crea el espacio propicio para un nuevo ataque.

Síntomas de un ataque de pánico

¿De qué otra forma trabajar contra ese miedo que protegiéndonos? La reacción normal ante la ansiedad es el instinto de conservación y, como este trastorno nos hace ver amenazados por todo, la agorafobia resulta una forma de canalizar ese miedo, para evitar situaciones o lugares donde sintamos que podemos sufrir un ataque. Pero debes saber que no es la evitación de la confrontación la forma de luchar contra la ansiedad o la agorafobia.

Debes tener bien presente que aprender a entrar en contacto con nuestras emociones puede ayudarnos muchísimo a controlar la ansiedad y evitar que una crisis de angustia se prolongue en el tiempo.

Muchas personas no trabajan en torno a los motivos que les causan estrés o ansiedad. El hecho de que la causa real del ataque no se solucione, permite que las crisis reincidan, y con ellas aumenta el miedo al miedo y la inseguridad y la dependencia del enfermo. Todo esto, además, deriva en una disminución en su calidad de vida porque comienza a reducir su círculo y sus actividades por ese miedo irracional.

Tratamiento psicológico contra la ansiedad

El tratamiento psicológico puede ayudar a la persona que sufre de ansiedad a encontrar las verdaderas causas que lo llevan a padecer este trastorno, que nunca se encuentran en el pasado inmediato, sino en las primeras etapas de la vida; aunque suelen aflorar en la madurez o tornarse más incontrolables en esta etapa.

Una situación concreta puede ser la encargada de desencadenar la crisis, pero el inconsciente es el que determina qué puede ser amenazante y hasta qué punto puede dañarnos. Llegar a conocer el verdadero problema es el único camino posible para perder el miedo y controlar la ansiedad. El tratamiento funciona también como un método para trabajar el miedo y alcanzar una cierta seguridad y confianza en uno mismo.

Por último debes saber que es verdaderamente importante que no te centres en los síntomas que te provoca la ansiedad. Para resolver tu problema debes proyectar tu atención en los aspectos útiles de tu vida (una actividad constructiva que te llene y que te ayude a canalizar toda esa energía que parece acogotarte, por ejemplo).

La prioridad en tu vida debe ser huir de lo que esos síntomas hacen en tu mente y llenarla de buenos pensamientos; de lo contrario, si te dejas llevar por el estrés que estos síntomas te causan, la angustia crecerá y con ella la ansiedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest